La cirugía de Manga Gástrica, conocida como Gastrectomía en Manga es una técnica restrictiva que consiste en reducir la capacidad del estómago mediante la extirpación en forma vertical de la porción izquierda del estómago, en especial el fondo gástrico, pues es aquí donde se produce una hormona que estimula el apetito (ghrelina). El paciente queda por tanto con un estómago más pequeño, en forma de tubo o de “manga”, lo que permite que se sienta satisfecho con menos cantidad de comida pero además con una reducción notoria del apetito.
La cirugía de Manga Gástrica está indicada como procedimiento único en aquellos pacientes que presenten un Indice de Masa Corporal (IMC) igual o mayor de 40 ó con un IMC igual o mayor de 35 con alguna enfermedad asociada a la obesidad. También es aconsejable realizarla en personas que tienen un IMC alto (mayor de 60), ya que para ellas el riesgo de complicaciones intra y postoperatorias resulta muy elevado. En algunos de estos casos (pacientes con un IMC alto), la cirugía de Manga Gástrica puede aplicarse como una etapa previa al Bypass Gástrico, al cual el paciente llegará con mucho menor peso y, en consecuencia, con mucho menor riesgo de sufrir complicaciones. Este segundo procedimiento se realiza usualmente entre 12 a 18 meses después de la primera cirugía.
Con la cirugía de Manga Gástrica, la mayoría de los pacientes pueden experimentar una pérdida de peso del 50 al 60% del exceso de peso en los primeros 6 meses así como una pérdida promedio del 70 al 80% del exceso de peso en un periodo de 12 meses. Además, la Manga Gástrica presenta un menor índice de complicaciones quirúrgicas que el Bypass Gástrico, teniendo una pérdida inicial de peso similar. Este procedimiento mantiene la continuidad del estómago con el resto del intestino, sin necesidad de derivaciones o anastomosis intestinales y evita el síndrome de vaciamiento rápido (dumping) porque preserva la integridad del esfínter del píloro.
Entre otras ventajas, la cirugía de Manga Gástrica presenta un menor índice de complicaciones médicas debido a deficiencias nutricionales y requiere un control médico menos estricto que el Bypass Gástrico. La recuperación es muy rápida, requiere un promedio de 2 días de hospitalización y el reinicio laboral se puede llevar a cabo a partir del séptimo día, de ahí que se ha empezado a proponer esta cirugía como única técnica para bajar de peso. |